Panorámica de Boñar

Pantano del Porma

 

Boñar está enclavado en un lugar privilegiado.
La extensa Reserva Nacional de Mampodre, con una superfcicie de 29.238 hectáreas y en la que habitan especies de caza mayor como el oso, el jabalí, el rebeco, el corzo o el ciervo; y el Pantano del Porma.
Situado a 47 kilómetros de León, Boñar es punto de partida indiscutible de numerosas rutas y excursiones.

Según diferentes textos, Boñar aparece documentado por primera vez en el año 924, con motivo de las donaciones que hace el Conde Guisuado y su esposa Doña Leuvina de varias de sus posesiones para la fundación del monasterio de San Adrián.

Hay otras tres fechas imporantes en la historia de Boñar, 1836, cuando el concejo de Boñar se extiende y se forma el nuevo ayuntamiento. 1894, que significa la llegada del ferrocarril hullero desde La Robla, lo que convierte a la Villa en centro comercial y de servicios de la comarca y supone un lógico crecimiento. y 1898, cuando se edifica la Casa Consistorial.
En el escudo de la Villa aparecen sus tres elementos característicos: el agua, la torre con el reloj del Maragato y el Negrillón.

El río Porma atraviesa la Villa de Boñar de Norte a Sur y su nombre significa agua caliente y borboteante, lo que indica que sus aguas fueron utilizadas en otros tiempos para baños terapéuticos.

Otra referencia en este sentido son las Caldas de San Adrián y la fuente de la Calda o salud, en la que una inscripción hecha en la piedra constata que la fuente fue construida en la época de losromanos por Alexio Aquilego.

El marqués de Astorga, patrono de la iglesia parroquial de Boñar, contribuyó a su construcción y regaló a la villa el reloj de la torre (s.XVII), al que el pueblo dio el nombre de el Maragato.

 

La historia del Negrillón parece arrancar del siglo XVI. Este árbol ha sido durante siglos el símbolo de la Villa. Hace unos años se secó y se ha procedido a petrificarlo.